Después de tratar de escapar a los múltiples vendedores de alfombras comimos un kebab al lado de la antigua cisterna de la ciudad (Yerebatan Sarnici) a la que fuimos después de comer y que resulta perfecta para ir con la calorina de mediodía porque allí se está bien fresquito.
Ya por la tarde vimos la denominada ''Pequeña Santa Sofía'' o ''Iglesia de San Sergio y San Baco'' convertida por supuesto hoy en día en mezquita donde ya no pudimos entrar, no sabemos si porque se nos veía cara de turistas totales y no les gustamos o porque ya estaba cerrada.
Volvimos paseando y acabamos cenando pescado fresco asado (concretamente unas doradas deliciosas) en un restaurante a orillas del Bósforo después de atravesar el Puente de Gálata.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarClaudia, te has olvidado la visita a la Camii (que es como aquí llaman a las mezquitas en Turquía) de Memet Paça. Es pequeña y tranquila, sin las estridencias de las turísticas, pero con unos extraordinarios mosaicos de Izmik. No hay que dejarse intimidar por el "guardián" (pobre Jesús, casi le corta un pie por pisar con zapatos una alfombra de la entrada). Después se hizo amiguete nuestro, a cambio de que le compraramos unas fotitos por el módico precio de 10 liras turcas (que majete!)
ResponderEliminar